Bien bien bien bien, tu punto ha quedado claro. Lo has repasado tantas veces que no queda nada por resolver, es insoportable. ¿Quién es ese? que sobre un difunto el inquilino fuma. Me has cansado hasta la náusea, te has pronunciado con tus credenciales y ya que andabas por ahí redujiste el espacio de la cerveza. Fuiste herido por una gorda en bicicleta y en vez de ponerte hipocondriaco o espeluznante fuiste y te pusiste a coleccionar las matemáticas de tu dios, un dios henchido y soberano que ha demostrado estar a la altura de todos los entes impotente elocuente parapente y intermitente. Se dio por vencido predicando con el ejemplo. A estas alturas no necesitamos acciones, sino palabras.

No hay comentarios:
Publicar un comentario