viernes, 5 de febrero de 2010

Baladas



Una vacía existencia se ha sentado

frente a un cuarto vacio

no bastan las veces que se ha forrado, que ha desvestido

e incluso no echa de menos las cosas que nadie ha perdido

hay nubes de polvo encima del gato
y no solo del gato sino también de lo que se ha atrevido a nombrarse, lo no-grato
un jarro un andar de palomas un cuarto vacio
hay espirales y hay remolinos
se abren de a pares, de a lustros, de cantos ardidos
vive dentro de sí un feroz peregrino, repleto de carne

repleto de carne
dentro de un cuarto vacío.


miércoles, 3 de febrero de 2010

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Bien bien bien bien, tu punto ha quedado claro. Lo has repasado tantas veces que no queda nada por resolver, es insoportable. ¿Quién es ese? que sobre un difunto el inquilino fuma. Me has cansado hasta la náusea, te has pronunciado con tus credenciales y ya que andabas por ahí redujiste el espacio de la cerveza. Fuiste herido por una gorda en bicicleta y en vez de ponerte hipocondriaco o espeluznante fuiste y te pusiste a coleccionar las matemáticas de tu dios, un dios henchido y soberano que ha demostrado estar a la altura de todos los entes impotente elocuente parapente y intermitente. Se dio por vencido predicando con el ejemplo. A estas alturas no necesitamos acciones, sino palabras.


J.A

Lucio se incorpora de un salto. Enciende la luz, posesionado por un terror repentino e inexplicable que linda en el pánico. Ve a su cuarto con ojos en los que va desvaneciendose la insoportable sensación de desconexión total. Procura amainar la respiración para que también se contengan las palpitaciones de su sangre. Calma, cucharon, se dice Lucio, para tu tren, apaga el motor... Bátiri bátiri va... Ah... Mucho mejor... No falla el cuatro por cuatro... Paseando al perrito... Que ricos, los bostezos... Cuando llegan en series largas es una chingonería... Verdadero tesoro de la humanidat...

Pensar cuando se bosteza es como hablar con la boca llena... Pendejadas plenas...