Una vacía existencia se ha sentado
frente a un cuarto vacio
no bastan las veces que se ha forrado, que ha desvestido
e incluso no echa de menos las cosas que nadie ha perdido
hay nubes de polvo encima del gato
y no solo del gato sino también de lo que se ha atrevido a nombrarse, lo no-grato
un jarro un andar de palomas un cuarto vacio
hay espirales y hay remolinos
se abren de a pares, de a lustros, de cantos ardidos
vive dentro de sí un feroz peregrino, repleto de carne
repleto de carne
dentro de un cuarto vacío.

